La irrupción de las nuevas tecnologías en las aulas producida en los últimos años no ha tenido precedentes, lo que unido a la especial vulnerabilidad de los menores y el gran volumen de datos personales susceptible de tratamientos (8,1 millones de estudiantes no universitarios en España según datos del Ministerio de Educación), llevó a la Agencia Española de Protección de Datos a la realización de una inspección sectorial de oficio sobre servicios de cloud computing en el sector educativo en el año 2015…